Durante miles de años, el oro ha sido valorado como moneda mundial, instrumento de mercadería, inversión y simplemente un objeto de belleza. Debido al rápido desarrollo de los mercados financieros durante 1980 y 1990, el oro pasó a un segundo plano y muchos inversionistas perdieron contacto con este activo considerado como de último recurso. En los últimos años se ha observado un increíble aumento del interés de los inversionistas por el oro. Mientras se dan fuertes aumentos en los precios, respaldados por el hecho de que la demanda es cada vez más fuerte que la oferta, es definitivamente un factor claro y positivo en este resurgimiento y existen muchas razones porque personas y compañías alrededor del mundo están invirtiendo nuevamente en el oro.
Métodos de invertir en oro
La inversión en oro puede hacerse directamente a través de la adquisición de lingotes o monedas, o indirectamente a través de certificados, cuentas, derivados, shares o spread betting. Los inversionistas utilizan el análisis fundamental para analizar la situación macroeconómica que incluye indicadores económicos internacionales, tales como el crecimiento del GDP, tasas de interés, tasa de inflación, productividad y precios de las energías.
El oro frente a las acciones
El desempeño de los lingotes de oro es a menudo comparado con el de las acciones. Estos son fundamentalmente diferentes clases de activos. El oro es considerado por algunos como un depósito de valor (sin crecimiento), mientras que las acciones se consideran como un retorno sobre el valor(es decir, el crecimiento previsto debido al incremento de los precios, más los dividendos). Las acciones y los bonos se desempeñan mejor en un clima político estable con derechos de propiedad fuertes y poca turbulencia.
Desde los años 1800, las acciones han ganado valor en comparación con el oro, debido en parte a la estabilidad del sistema político. Esta apreciación ha sido cíclica, con periodos largos de acciones sin desempeño, seguida de largos periodos en el oro sin desempeño. El Dow Industrial tuvo una relación de 1:1 con el oro durante 1980 (a finales del mercado bajista de los 70’s) y procedió a publicar las ganancias durante los 80’s y 90’s. La relación llego a su punto máximo el 14 de enero del 2000 con un valor de 41.3 y ha disminuido drásticamente desde entonces.
Los inversionistas que invierten en acciones y oro, pueden recordar el momento en el que una acción de Google y una onza de oro estuvieron cerca de $700 dólares. El 4 de enero del 2008 a las 23:58 EST, se informó que una onza de oro, superó el precio de la acción de Google por el 30.77%, con cierre del oro en $859.19 dólares por onza, y el cierre de una acción de Google en $657 dólares en los mercados americanos. El 24 de enero del 2008, el precio del oro rompió por primera vez la marca de los $900 dólares por onza. El precio del oro superó los $1.000 dólares por onza por primera vez el 13 de marzo del 2008 en medio de temores de una recesión en los Estados Unidos.
Análisis Técnico
Al igual que con las acciones, los inversionistas de oro, pueden basar en parte o completamente su decisión de inversión de acuerdo al análisis técnico. Normalmente esto implica, el análisis de patrones de gráficos, medias móviles, tendencias del mercado y ciclos económicos, con el fin de especular sobre el futuro de los precios.
Uso del apalancamiento
Inversionistas Bullish o alcistas, pueden optar por apalancar sus posiciones, prestando dinero en contra de sus ganancias en oro y comprando mas posiciones para la cuenta con el dinero prestado. Esta técnica es conocida como carry trade. El apalancamiento es también una parte integral de la compra de derivados de oro y de las acciones sin cobertura de las compañías mineras de oro (vea compañías mineras de oro). El apalancamiento por medio del carry trade o derivados puede aumentar las ganancias de la inversión, pero también incrementa el riesgo, en el que si el precio en el oro disminuye, el inversionista puede estar sujeto a un margin call.
Alcistas frente a Bajistas
Desde abril del 2001, el precio del oro ha más que triplicado su valor en contra del dólar de los Estados Unidos, mostrando a los especuladores que la larga tendencia bajista secular del mercado (o la larga depresión de los comodities) ha culminado y la tendencia alcista ha regresado. En marzo del 2008, el precio del oro llego por encima de $1.000 antes de caer por debajo de $800. En el último siglo, las mayores crisis económicas (como la gran depresión, la segunda guerra mundial, la primera y segunda crisis petrolera) disminuyeron sustancialmente la relación Dow/Oro (que es de por si un ajuste de la inflación) en la mayoría de los casos a un valor por debajo de 4. Durante estos tiempos de dificultad, los inversionistas intentaron preservar sus activos invirtiendo en metales preciosos, principalmente oro y plata.
Factores que influyen en el precio del oro
Hoy al igual que todas las inversiones y comodities, el precio del oro es determinado por la oferta y la demanda. A diferencia de la mayoría de los otros comodities, la acumulación y distribución juegan un papel mucho más importante en afectar el precio, debido a que la mayoría de las minas de oro existen y son potencialmente capaces de entrar al mercado con un precio justo. Dada la enorme cantidad de oro almacenado, en comparación con la producción anual, el precio del oro es principalmente afectado por los cambios en el sentimiento, más que por los cambios en la producción anual.
Según el Concilio Mundial del Oro, la producción anual minera del oro durante los últimos años ha estado cerca de las 2.500 toneladas. Alrededor de 3.000 toneladas son destinadas a la joyería o a la producción de la industria dental, y alrededor de 500 toneladas van a vendedores minoristas y a fondos de operaciones de intercambio de oro. Esto se traduce en un exceso de demanda anual de oro de 1.000 toneladas sobre la producción minera, la cual proviene de las ventas de los bancos centrales y otros depósitos. Los Bancos Centrales y El Fondo Monetario Internacional, juegan un papel muy importante en el precio del oro.
A fines del 2004 los bancos centrales y organismos oficiales, conservaban el 19% del oro existente sobre el suelo como reserva oficial. El Acuerdo de Washington del Oro, desde septiembre de 1999, limitó las ventas de oro a sus miembros (Europa, Estados Unidos, Japón, Australia, Banco de Pagos Internacionales, y el Fondo Monetario Internacional) a menos de 400 toneladas al año. Los Bancos Centrales Europeos, así como el Banco de Inglaterra y el Banco Nacional Suizo, han sido vendedores claves de oro en este período.
Aunque los bancos centrales no suelen anunciar con antelación sus compras de oro, algunos como Rusia, han expresado su interés en el aumento de sus reservas de oro nuevamente a partir de finales del 2005. A comienzos del 2006, China que solo posee el 1.3% de sus reservas en oro, anunció que estaba buscando la manera de mejorar el rendimiento de sus reservas oficiales. Algunos alcistas esperan estas señales de que china podría recolocar mas de sus reservas en oro, en línea con otros Bancos Centrales.
Razones por las que el oro aumentará en el 2009
- El Secretario del Tesoro Paulson dijo que la actual crisis podría ser peor que la Gran Depresión.
- Alan Greenspan dijo al congreso que el colapso financiero había dejado un “conmocionado estado de incredulidad”
- Respetados economistas están diciendo “esto parece un campo muy feo, como el comienzo de la segunda Gran Depresión”
- La confianza del Consumidor de los Estados Unidos, ha caído más drásticamente que en cualquier periodo registrado desde que se inicio en 1978.
Desde el 9 de Septiembre, hemos visto la nacionalización de compañías como Fannie Mae, Freddie Mac y AIG, la socialización de la industria automotriz; la desaparición de la industria de banca de inversión, un rescate de $700 mil millones y muchos más que están por venir; la quiebra de Lehman Brothers, la “ruptura de la burbuja” de los supuestos sólidos fondos del mercado monetario; el fracaso del banco más grande de la historia; la implosión de los mercados bursátiles mundiales, el colapso del valor de las viviendas, ventas al por menor y confianza del consumidor; la mayor caída de la producción industrial en 34 años; y una ruptura sin precedentes de la confianza en comodities y activos financieros.
Cada vez es más evidente el miedo que predomina en los mercados. Inversionistas individuales están abandonando cualquier tipo de instrumento con el más mínimo indicio de riesgo. El año pasado fue el peor año para los mercados de acciones mundiales desde la Gran Depresión con el Dow sufriendo su peor declive anual desde 1931. Inversionistas están retirando grandes cantidades de dinero de fondos de cobertura, fondos mutuos de acciones y fondos mutuos de bonos en uno de los más grandes revuelos por la seguridad, que la industria de los mercados financieros jamás haya visto.
Clases de activos de defensa que poseen activos con características similares riesgo/beneficio, están positivamente correlacionadas la una con la otra y son fondos tradicionales de inflación que son negativamente correlacionados con las acciones, estos tiene buen desempeño cuando las acciones tiene un mal desempeño. Históricamente, el principal activo de defensa ha sido el oro.
De la mayoría de los activos, solo los del tesoro y el oro han escapado del pánico de venta que se ha apoderado de los mercados. El oro subió 5.4% en el 2008, y al finalizar el año, superó los $850 por onza. Los lingotes de oro llegaron a $1.030,80 a mediados de marzo y casas de monedas en todo el mundo se quedaron sin las populares monedas de oro y pequeñas barras de oro, tras el colapso de Lehman Bros., en septiembre.
El recorte de la tasa de interés de los Estados Unidos, reduce prácticamente a cero el costo de oportunidad de la compra de oro y por ello las reservas ETF de oro se han explotado de 7 millones de onzas a 30 millones de onzas en menos de 4 años.
El oro se diferencia de otros metales preciosos como el platino, el paladio y la plata, porque la demanda de estos metales preciosos surge principalmente de sus aplicaciones industriales. El aumento del valor en el oro se deriva de su uso y de su aceptación en todo el mundo como un instrumento de valor y refugio seguro.
Otros metales preciosos también han sido clasificados como activos de defensa, pero no han tenido un desempeño tan bueno como el oro durante esta crisis. Por ejemplo, las inversiones representan alrededor del 90% de la demanda por el oro, mientras que la inversión representa solo 1/3 del total de la demanda de platino. Por lo tanto mientras el oro tiene un buen desempeño, la demanda de platino por usos industriales ha caído rápidamente, particularmente por la alta concentración del platino en los usos de automóviles nuevos, una especie en peligro en una economía en la que los fabricantes de automóviles son los mendigos de los fondos de Washington para mantenerse a flote.
Los precios del oro han sido reforzados por la opinión de que es un refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica o política, mientras que la demanda industrial del platino ha caído precipitadamente. El platino alcanzó su nivel máximo de $2.267,00 por onza en Marzo, pero ha caído como una roca desde entonces, al igual que la plata. El platino cayó cerca del 60% desde el máximo de Marzo, mientras que la plata cayó 47%. La última vez que el oro fue negociado más que el platino fue en enero de 1994, cuando el oro cerró a $381.70 y el platino a $380.90.
REFLACIÒN
El oro se beneficia de la cura para la deflación, más que de la deflación en sí. En algún momento el mercado va a despreocuparse por la deflación y va a comenzar a preocuparse por la inflación. Lo cual será un verdadero punto de inflexión para el oro.
La debilidad del dólar, la abundante liquidez, y la política de reflacion, serán temas persistentes durante el próximo año. El masivo estimulo fiscal y monetario se han combinado con el objetivo de debilitar el dólar, pero se espera que lo hagan de manera ordenada ya que ningún país quiere una moneda fuerte en un mundo deflacionista.
En los últimos 12 meses, el balance de la Reserva Federal aumento en 146%, el del Banco Central Europeo en 58%, el del Banco Nacional Suizo en 74%, y el del Banco de Inglaterra en 158%. Enormes cantidades de incremento de la oferta de dinero están en camino.
La Fed y los bancos centrales de todo el mundo están inyectando tanta cantidad de dinero a través del sistema, que en cualquier momento terminaran por generar un mal caso de inflación.
Mientras que la inflación no es tan evidente hoy en día, los paquetes de estímulo y de ayuda, significan mucho más que dinero en el sistema, lo que es clásicamente inflacionario. Históricamente bajos tipos de interés en los Estados Unidos, con la debilidad del dólar americano, y las presiones inflacionarias a largo plazo de la Reserva Federal de lanzar billones de dólares en la economía, favorecen el ambiente para el oro y otros activos tangibles.
El dólar se ha beneficiado del escape de los activos de riesgo, así como de la anulación de las apuestas hechas con dólares prestados. Que ha llegado como una sorpresa para muchos que esperan que el incremento del gasto del gobierno y un colapso de la economía de los Estados Unidos pudieran paralizar el dólar.
En el largo plazo, la salud del dólar dependerá del apetito de los extranjeros por activos americanos, que se irán reduciendo a medida que la economía tambalee y el gobierno continúe inyectando liquidez adicional.